En el cuerpo humano, la sangre recién oxigenada por los pulmones es bombeada por el corazón a las arterias, llevando oxígeno y demás nutrientes a todo el organismo.
Las venas, por el contrario, son la red vascular por la cual la sangre no oxigenada retorna hacia corazón y pulmones para oxigenarse de nuevo. Las venas poseen unas válvulas que normalmente ayudan a la circulación e impiden que la sangre se regrese y se estanque por la fuerza de gravedad, especialmente en las piernas. Cuando estas válvulas no funcionan correctamente, por herencia u otros factores, se presentan distintos tipos de enfermedades venosas, comúnmente llamadas “várices”.
Consejos para conservar y mejorar su salud y sistema circulatorio
- Ejercicio. Caminar periódicamente o hacer algún otro ejercicio aeróbico ( bicicleta, natación, elíptica, etc.) activa los músculos de las pantorrillas, que funcionan como una “bomba” para impulsar la sangre en las venas. Esto reduce el estancamiento y la presión de la sangre dentro de las venas, lo cual es crítico para la prevención de várices. Además, manteniendo un buen tono muscular se mejora la circulación en general.
- Control de peso. Mantener un peso sano ayuda a que la circulación sea mas ágil; por el contrario, el sobrepeso aumenta la presión dentro de las venas.
- Prendas de vestir y calzado. Hay que evitar vestir con resortes y con prendas muy ajustadas (faldas, pantalones, tobilleras, cinturones), ya que obstruyen el libre flujo de la circulación. Los tacones bajos facilitan el trabajo de bomba de los músculos de la pantorrilla.
- Elevar las piernas. Es bueno elevar las piernas cuando descansamos, ya que se ayuda al retorno de la sangre venosa y se disminuye la congestión a nivel de tobillos y piernas.
- Posición del cuerpo. Cuando haya que permanecer de pie o sentado por largos períodos de tiempo, es recomendable pararse frecuentemente a dar unos pasos, o por lo menos hacer flexiones y extensiones de los tobillos para activar la bomba muscular de las piernas. De preferencia, no cruzar las piernas demasiado tiempo.
- Medias elásticas. Las medias de compresión graduada son de gran ayuda para la función de las venas de las piernas. Es recomendable utilizarlas para viajar en avión o automóvil, o para trabajos que requieran permanecer de pie por muchas horas. Para evitar una trombosis venosa profunda, se recomienda caminar con cierta frecuencia por el pasillo del avión o del tren, o al menos mover tobillos y pies, y hacer paradas frecuentes en la carretera durante los viajes largos.
- Evitar fuentes de calor prolongado sobre las piernas. Evite: bañarse en agua muy caliente, colocarse la computadora sobre las piernas, o asolearse largo rato.
- Hormonas femeninas. Los estrógenos y la progesterona tienen un efecto debilitador de los vasos sanguíneos. Por este motivo, los anticonceptivos y las hormonas suplementarias para la menopausia aceleran el deterioro de las venas y la aparición de várices.