Las várices y sus síntomas pueden ser la manifestación de un problema más profundo llamado reflujo venoso, que puede irse agravando con el tiempo si no es tratado.
Por lo general, los síntomas empeoran al final del día, durante el período menstrual, en clima caliente, y al permanecer de pie o sentado por largos períodos de tiempo. Por el contrario, los síntomas mejoran con ejercicio aeróbico, uso de medias elásticas, y elevación de las piernas. Los síntomas más frecuentes son:
- Edema (hinchazón). Se presenta por lo general alrededor de los tobillos y parte inferior de las piernas.
- Dolor. Se puede manifestar como ardor, pesadez, u opresións.
- Calambres. Por lo general despiertan al paciente de noche.
- Cansancio de piernas
- Comezón
- Adormecimiento de la piel de las piernas
- Presencia de venas antiestéticas
- Telangiectasias. Son pequeños capilares venosos dilatados que dan la apariencia de telarañas.
- Venas reticulares (azules). Son por lo general las alimentadoras y causantes de venitas rojas (telangiectasias) y del dolor de piernas.
- Várices abultadas. Llamadas simplemente várices, frecuentemente su origen se encuentra en venas más profundas.
Todos estos síntomas mejoran o desaparecen por completo con un tratamiento bien planeado para combatir la condición venosa que los causa.